Historia

La Congregación de Santo Domingo nace en Granada, junto al convento de Santa Cruz la Real, de los PP. Dominicos. Desde el año 1539 fue un Beaterio dominicano llamado de Santo Domingo, dedicado a la educación de niñas pobres. En 1883 fue elegida priora Sor Teresa Titos Garzón, su gran celo evangelizador la llevó primero a restaurar el Beaterio, convirtiéndolo en el amplio y funcional “Real Colegio de Santo Domingo” y después, a abrir las puertas de la clausura y salir a Motril, a orillas del Mediterráneo, donde fundó otro colegio para la educación de las niñas pobres, en su mayoría. Así nace la Congregación de Santo Domingo en 1907. Más tarde abrió otro colegio en Baena (Córdoba) y preparaba la apertura de otro en Archidona (Málaga), cuando enfermó gravemente.

Asimismo, la Congregación de Santo Domingo participa del carisma de la predicación de la Orden Dominicana y tiene como tarea específica la educación cristiana de la niñez y de la juventud, especialmente de la más necesitada la Congregación de Santo Domingo evangeliza hoy en seis países: España (1907), Venezuela (1923), Colombia (1956), Zaire (1972), Cuba (1989) y Ucrania (1997). El carisma dominicano que nos legó nuestra Fundadora, Madre Teresa Titos.

En la actualidad el Colegio “Santo Domingo de Guzmán” funciona en la sede  ubicada en la Av. Las Américas, sector santa Bárbara Este. El Convenio AVEC-MPPPE se inició  en el año escolar 2012 – 2013 es cuando la Congregación acepta y promueve la creación de la Unidad Educativa Colegio “Santo Domingo de Guzmán” como fiel exponente de la educación cristiana y del carisma dominicano de la Madre Teresa, es una Institución privada- subvencionada sin fines de lucro, creada para contribuir a la formación integral de los y las estudiantes más desfavorecidos y cooperar con la familia, sociedad, Iglesia y está abierto a todos/as. Su estructura académica y su actividad pedagógica están inspiradas en los principios pedagógicos de su fundadora “Madre Teresa Titos”, bajo el lema “Contemplar y dar lo contemplado”: “Formación del espíritu, la mente, las manos y el corazón”, el lema dominico Alabar, Bendecir y Predicar, así como también, dentro de los lineamientos del Ministerio del Poder Popular para la Educación.